Un ingenioso análisis de la “antropología callejera” hizo que, sin importarle caer en una deformación de su nombre, el gigante de las bebidas cola se lanzara a captar la atención del público, a través de un contrato de lectura cómplice y un tono humorístico- popular. La utilización para su spot televisivo de un celebrity como Mostaza Merlo, refuerza el concepto.
La comunicación de Pepsi siempre fue atrevida. Desde el Desafío Pepsi o los tiempos de Next Generation, la empresa supo cómo “animarse a más”.
En cuanto a las gráficas de la campaña, cabe mencionar que la estética retro usada hace algo de ruido. Semióticamente hablando, el discurso apunta a un destinatario que asocie el ahorro y lo popular, a lo conservador.
El sitio creado para promover la temática, http://www.tomaspecsi.com.ar/, ofrece entretenimientos relacionados con juguetes bizarros que recuerdan a los ´90, al tiempo que se pega al lenguaje coloquial del slogan, castellanizando términos foráneos propios de la Web o escribiéndolos tal cual se mal pronuncian.
La “Pecsimanía” también se desarrolla a través de la red social Twitter, donde la marca invita a formar parte de su comunidad, y de Youtube, donde pueden verse y bajarse los videos de la campaña.
